El valor del empleo

372HDe buena mañana,  he abierto el portátil pensando: ¿a ver qué hay de nuevo?… me he sentado a desayunar delante de mi portátil y seguidamente, he abierto mis cuentas de correo y también LinkedIn, he comenzado a leer… me he detenido en un artículo cuyo título es: “Pena, lamentos y otras trampas en la búsqueda de empleo”, escrito por Elena Arnaiz .

Tengo que decir que después de leerlo me he quedado en shock, no sé, debe ser que empatizo mucho con la causa. Lo he cerrado y a las mismas vuelto a releer…

Bajo mi punto de vista, entiendo, que las personas desempleadas están viviendo un momento de debilidad, no tienen autoestima, ¡la han perdido!

 ¡Cuánto hastío hacía las personas que buscan una oportunidad laboral!, ¡qué manera más rastrera de humillar!… sí, de humillar… Las personas al límite lloramos, nos quejamos… sufrimos… necesitamos un hombro, una persona de confianza, un médico, un psicólogo, un psiquiatra… un orientador… ¡un empleo!

Pero, ¿por qué es tan importante tener un empleo? o ¿por qué es tan dramático lo contrario: no tenerlo?  Pues es porque un empleo es importante,  en la medida que proporciona los recursos económicos de una familia, ¡ese es el drama! Claro, entonces no puede ir uno o una persona por ahí rogando, suplicando… ¡perdiendo la dignidad!… pero la dignidad se evapora, se esfuma ante la derrota,  que es lo que supone esta situación para “aquella persona” que se queda sin empleo, y,  probablemente, sin recursos económicos.

Claro es, también, todo lo demás que  cuenta Elena, sí, por supuesto: uno puede elegir el restaurante al que va, el artículo que lee, el vestido, el novio o la novia que tiene y si quiere tomar tal o cual refresco de cola, aunque, y fíjese usted, que hasta en esta decisión puede que influyan los recursos económicos, ¡faltaría más! y, claro que hay que seguir adelante… luchar… y vislumbrar un mejor futuro.

Así y todo, no entiendo “la regañina” , nada nuevo si digo que seguimos teniendo una tasa de desempleo que supera el 18% y, estancado para los parados de larga duración… y que el empleo que se genera, es precario y de poca calidad.

Me ha venido a la memoria un postcast de orientación laboral, en tono amable, ¡amable Elena Huerga!, realista en sus consejos, donde se trasmitía esa necesidad de aceptación y de nuevo enfoque ante la situación del desempleo, se decía:  ¿Cuánto tiempo se puede vivir sin trabajar?, ¿Cuántos meses de libertad financiera?, ¿Qué opciones tienes?…

Pienso que todos en algunas ocasiones, también,  hayamos sido testigos del lamento de alguien… copartícipes de esa desesperación ante la situación de quedarse sin trabajo… y en LinkedIn también, a veces me ha sorprendido muchísimo ver a personas con unos perfiles brillantísimos, haciéndolo ver al público, a la vista de todos… dejando de ser… profesional, y desvelando de forma pública la intimidad del momento.

Voy a romper una lanza a favor de estas personas; ¿no será que fallan otros mecanismos?

¿Un coach? De un coach se dice que te dirá aquellas cosas que no quieres oír… Pero un coach también tiene la obligación de decirles que de todo se sale:  cuando hayan podido aceptar ese cambio en sus vidas… pero eso sí, orientados, por que se necesita apoyo, y se precisa acompañamiento, y a veces, los más cercanos, los allegados, también.

Decir que existen organizaciones que  ofrecen ayuda, bien a nivel local o a través de instituciones. Estas ayudas son de diverso índole para trabajadores en paro: subvenciones, aplazamiento de pago de facturas y deudas, cursos de formación y orientación laboral.

¡Búsquenlos! Seguro que más adelante mirarán atrás y no se reconocerán, y, entonces… ya tendrán la fuerza suficiente para afrontar cuántos retos les  plantee  el futuro.

Motivación, capacitación y adaptación

Según los expertos, en unos años la población más adulta será más numerosa y estará en condiciones de prolongar su carrera profesional más tiempo, pero no tendrán los conocimientos que requerirá la nueva realidad tecnológica por lo que las compañías deberán plantearse en sus objetivos como un proyecto común que también hagan suyo los empleados; darle a estos libertad de actuación y los medios y la información que requieran; proporcionarles una ~formación adecuada y continua~.

El secretario del Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo dijo recientemente como solución al reto de la longevidad laboral, se tiene que apostar por el talento”,  “para ello hay que retener el que tenemos, a los más expertos, que son un intangible esencial, dándoles incentivos para que permanezcan en la vida laboral activa”,  añadiendo que “España debe competir en talento, no en costes bajos. Y para eso necesitamos más trabajadores motivados y satisfechos para ser más productivos”. La receta del secretario de Estado se resume en motivación, capacitación y adaptación.

Para concluir

Lo siento, no me parece acertado comparar a las personas con restaurantes o u otra cosa, las personas somos personas, claro que existen creencias limitantes, y por ello fragilidad y personas manipuladoras: nos limita la propia existencia y, me gustaría cerrar esta reflexión con una frase que me trasmite humildad, así dice:

Conozca todas las teorías, domine todas las técnicas; pero al tocar un alma humana, sea apenas otra alma humana (C. Gustav Jung)

No olvidemos que hay esperanza. Gracias por leerme, un saludo.

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Publicado por

maria amoros | dilealavidaloquequieres

Graduada en Relaciones Laborales y Recursos Humanos. Formación docente. Me encanta descubrir las posibilidades que ofrece la tecnología de la información y de la comunicación (TIC). Me considero una aprendiz permanente.

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